El precio de la casa no es lo que cuesta la casa. A la firma hay que llevar además los impuestos, la notaría, el registro y la gestoría — y es dinero que no financia la hipoteca: sale de tu bolsillo el día de la firma.
La calculadora los desglosa uno a uno, no te da un número redondo sin explicar. Si vendes, los gastos son otros: te los detallamos en la página de vender.
Por norma general no: el banco financia sobre el valor de la vivienda, y los gastos los aporta el comprador. Hay excepciones según el perfil y la entidad.
Depende del precio, de si es obra nueva o segunda mano y de tu situación. Por eso la calculadora te lo desglosa en vez de darte un porcentaje genérico.